PRIM Cardiovascular distribuye en España el catéter balón de presión súper alta OPN NC©, de la compañía suiza SIS Medical, que resulta idóneo para la preparación de lesiones altamente calcificadas en los procedimientos de intervencionismo cardiológico percutáneo (ICP).

 

La calcificación de las arterias coronarias es un problema sanitario grave y en aumento. Afecta sobre todo a personas de avanzada edad, con la diabetes y la enfermedad renal crónica como principales detonantes. Son un indicativo de aterosclerosis severa y un claro factor de riesgo tanto de infarto agudo de miocardio como de accidente cerebrovascular.

En general, las calcificaciones en las arterias coronarias se asocian a intervenciones complejas, mayor riesgo de complicaciones, menores tasas de revascularización completa y aumento de la mortalidad, según demuestran diversos estudios clínicos recientes. Cuando las arterias están altamente calcificadas, el factor de mal pronóstico se intensifica y el abordaje de las lesiones supone gran reto para los cardiólogos intervencionistas.

Una de las características de la estenosis calcificada es que la zona obstruida no dilata fácilmente, por lo que lo adecuado es prepararla antes de introducir un stent coronario. En la actualidad, la primera opción convencional es recurrir a un catéter balón de corte. Sin embargo, cuando la calcificación es severa existe un riesgo claro de que no se consiga la suficiente dilatación y el stent no se expanda correctamente, dejando de cumplir o cumpliendo solo parcialmente su función.

La expansión incompleta y/o asimétrica del stent aumenta el riesgo de reestenosis y trombosis, pero diversos estudios muestran que se produce en uno de cada dos pacientes con lesiones altamente calcificadas, poniendo en riesgo su vida. Asimismo, una expansión defectuosa puede alterar la eficacia de los stents farmacoactivos.

Para evitarlo, persiste la tendencia a aumentar la presión en balones convencionales de medio a alto compliance, o bien a utilizar balones de mayor diámetro. Sin embargo, ambas estrategias suelen derivar en el conocido como ‘efecto hueso de perro’: el balón aumenta mucho de tamaño, pero se hincha más en los extremos y está menos dilatado precisamente en el segmento obstruido de la lesión, por lo que no logra facilitar la correcta expansión del stent. Además, tanto tamaño en los extremos puede dañar las paredes arteriales.

OPN NC©: alta presión, bajo compliance y doble capa

“En mi opinión, cuando hay calcificaciones severas se debe reducir el diámetro del balón y elevar la presión para aumentar la seguridad y la eficacia de la intervención”, afirma el Dr. Florim Cuculi, director de la Unidad de Cardiología Intervencionista del Hospital Cantonal de Lucerna (Suiza).

De acuerdo con la evidencia científica, el Dr. Cuculi sostiene que es mejor optar por preparar la lesión con un balón no completo de súper alta presión e incidir menos en la dilatación de la zona altamente calcificada y más en la estabilidad necesaria para que el stent se despliegue de forma óptima.

El catéter balón OPN NC© está construido a doble capa para proporcionar la presión más alta (35 atmósferas) y el compliance más bajo del mercado (menos de 10% de aumento de diámetro a 35 atm), con mejor tracción y mejor perfil de cruce (0.028″) que otros balones de corte convencionales y similar perfil de entrada. Además, dispone de dos marcas radiopacas de platino en todos los tamaños, de 1,5 a 4,5 mm de diámetro, y de un nuevo centro integrado para facilitar el manejo y visibilizar mejor el tamaño.

“Con el balón OPN NC©, el stent hace su trabajo, no se produce daño arterial y el paciente está seguro”, resume el Dr. Florim Cuculi. De hecho, el dispositivo ha demostrado su seguridad y eficacia a la hora de tratar con éxito lesiones arteriales calcificadas muy complejas en más de 80.000 pacientes.

A este cardiólogo intervencionista, acostumbrado a emplear la tecnología de SIS Medical en este tipo de lesiones como primera opción, le resulta chocante que todavía exista la tendencia a reservar los balones de súper alta presión OPN NC© para la dilatación post-stent o para tratar la reestenosis intrastent, causada por una mala expansión en la colocación primaria. La mayoría de estos casos se podrían evitar usando el dispositivo directamente, como primera opción,  para lograr una preparación óptima de la lesión antes de la colocación del stent que garantice que cumpla su función”, subraya.